El informe fue elaborado a partir de una solicitud de la sociedad civil y busca aportar información científica y técnica para el análisis del proyecto, tanto a quienes participan en la toma de decisiones como a la sociedad en general. Para ello, considera aspectos ambientales, territoriales y normativos, así como información científica disponible sobre la zona.
Uno de los principales aspectos señalados en el documento es la ubicación propuesta para el aeropuerto, en un territorio que comprende dos sistemas lagunares de gran relevancia ambiental: Laguna de Rocha y Laguna Garzón.
Ambas lagunas forman parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y de la Reserva de Biósfera Bañados del Este. A su vez, la Laguna de Rocha integra la lista de sitios Ramsar. El informe destaca la importancia de preservar la conectividad ecológica entre estos ambientes y considera los posibles efectos que una infraestructura de gran escala podría generar sobre ese sistema.
El documento también analiza posibles impactos sobre la biodiversidad, particularmente sobre las aves. Entre los aspectos considerados se encuentran el riesgo de colisiones con aeronaves, la afectación de hábitats y corredores ecológicos y las modificaciones del paisaje sonoro y visual. La zona constituye un área de importancia para numerosas especies de aves residentes y migratorias.
Además, el informe plantea la necesidad de considerar los efectos que el proyecto podría generar sobre el ordenamiento territorial, los usos del suelo y la dinámica urbana y logística del entorno. En este sentido, señala que el análisis de los impactos debe contemplar no solamente el área directamente ocupada por la infraestructura, sino también sus efectos sobre el territorio circundante y la conexión entre las áreas naturales protegidas.
Evaluar alternativas y fortalecer el análisis ambiental
Entre las recomendaciones planteadas se encuentra la necesidad de evaluar localizaciones alternativas para el proyecto, especialmente aquellas que se encuentren más alejadas de las áreas lagunares sensibles.
El grupo de trabajo también propone asegurar el cumplimiento de la normativa de ordenamiento territorial y realizar evaluaciones ambientales que contemplen distintas alternativas de emplazamiento. Asimismo, plantea fortalecer los controles ambientales y establecer medidas de mitigación que permitan reducir los impactos sobre el ambiente.
El documento busca aportar información y conocimiento científico al debate sobre el proyecto, poniendo a disposición de las autoridades y de la sociedad elementos para su análisis.
En este marco, el Consejo del CURE resolvió comunicar el informe a organismos y autoridades nacionales y departamentales, entre ellos los ministerios de Ambiente, Defensa Nacional y Transporte y Obras Públicas, las direcciones nacionales vinculadas a la evaluación ambiental y la biodiversidad, y la Intendencia Departamental de Rocha. También resolvió remitirlo al Consejo Directivo Central de la Universidad de la República para su conocimiento.
El informe técnico completo y la Resolución N.º 100 del Consejo del CURE están disponibles para su consulta aquí: