El pasado 6 de abril, partió en misión oficial el buque escuela Capitán Miranda que se utiliza como embajada itinerante de Uruguay por el mundo. Además, estos viajes funcionan como una instancia final de formación para guardiamarinas de la Armada Nacional, donde aplican conocimientos teóricos y prácticos. La tripulación total supera las 80 personas, entre invitados civiles, militares y policías. Malfatti se sumará a la travesía el sábado 18 de abril.
Malfatti, es egresado de la Licenciatura en Gestión Ambiental (LGA) con un enfoque en lo marino y pesquero, vinculado a aspectos ecológicos y sociales, especialmente con pescadores de Laguna Garzón. Recibió la invitación de forma inesperada: “Me estaba postulando a una maestría para el exterior, termino de dar un examen y tengo un mensaje de una amiga que me dice: ‘Mirá, Paco, está esta oportunidad, hay que decidir’. Me encantan los nuevos desafíos y las nuevas experiencias, y sobre todo me apasiona navegar, estar vinculado al mar. Entonces, a primera vista dije sí”, recordó.
Indicó que “conocía un poco el Capitán Miranda, de rebote, de saber qué hace esta travesía. Pero no quería perder la oportunidad”, pese a no “tener muy en cuenta qué rol iba a tener”.
Si bien Malfatti ya cuenta con experiencia en el mar —participando en campañas científicas a bordo del Aldebarán de la Dinara (Dirección Nacional de Recursos Acuáticos), donde trabajó en el monitoreo de especies pelágicas como tiburones y atunes, y formándose en la observación de cetáceos y mamíferos marinos en el buque español Biospérides, en el marco de un curso de Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (PEDECIBA) —, reconoce que ninguna de esas vivencias se asemeja a la magnitud de esta nueva travesía. Como parte de la preparación, realizó cursos de preembarque en primeros auxilios, salvamento e incendios.
La travesía en el velero escuela recorrerá puertos de Brasil, el Caribe, México y Estados Unidos, donde permanecerá cerca de un mes y medio. Luego cruzará el Atlántico hacia las Islas Azores, en Portugal, para continuar por Lisboa, Cádiz y Tenerife. El regreso incluirá una escala en Salvador de Bahía, antes de arribar nuevamente a Montevideo, el 23 de septiembre.
Sobre su papel durante la travesía, Malfatti comentó que los participantes invitados cumplen funciones de guías del velero en puertos internacionales. También actúan como nexo cultural y académico. Además aseguró que “como todos los invitados civiles, debemos acoplarnos al grupo de guardiamarina y a su vida a bordo”. “Hacer las guardias de navegación con ellos, hacer la vida a bordo que tienen ellos, pero de una manera más flexible”, explicó.
A su vez “el viaje no es solo la parte de instrucción de los guardiamarinas, sino que también tiene eventos en el velero mientras está navegando”. En esa línea, sostuvo que “hay charlas de todo tipo: formativas, turísticas, culturales. Ahí entra la universidad. Ahí entro yo también”, señaló Malfatti.
En ese contexto, el Licenciado en Gestión Ambiental podrá brindar charlas sobre su experiencia, abordando su trayectoria formativa, su interés por el mar y la navegación, y su vínculo con la gestión ambiental. En un espacio que también propiciará la cooperación y “un intercambio entre instituciones que, a priori, uno pensaría que están totalmente disociadas en cuanto a la formación”. En esa misma línea, enfatizó su interés de “poder unir un poco más lo que es la Guardia Marina, la Armada, con otro organismo como es la Universidad de la República” que puede abrir oportunidades académicas y profesionales futuras.
“La verdad que tengo muchas expectativas desde diferentes punto de vista. Desde lo profesional, poder aportar y poder entenderme en esa situación de vida a bordo e intentar ponerle el pecho y el conocimiento a esas situaciones, para poder sacar lo máximo”, señaló.
Remarcó que le interesaría “aprender más sobre la construcción de mapas”. “Después hay una parte que desconozco totalmente, que es la de las velas. Poder aprender a manejar velas en el medio del océano me vuelve loco”, expresó.
Malfatti, que se definió como “un aventurero nato”, afirmó que esta posibilidad “es un regalo, un premio para aprovecharlo al máximo”.