Ciclo Inicial Optativo: una puerta de entrada a la universidad que amplía oportunidades para estudiantes en el interior del país

Una investigación analiza las experiencias de estudiantes del CURE y destaca el rol del CIO como una herramienta clave para el acceso, la adaptación y la continuidad educativa, aunque advierte desafíos en el pasaje a Montevideo.

El Ciclo Inicial Optativo (CIO), implementado por la Universidad de la República (Udelar) en el marco de su proceso de descentralización, se consolida como una estrategia fundamental para democratizar el acceso a la educación superior en el interior del país. Una investigación reciente, realizada por Florencia Picasso y Analía Correa docentes del Departamento de Ciencias Sociales y Humanas, centrada en el Centro Universitario Regional del Este (CURE) analiza las experiencias del estudiantado y pone en evidencia tanto sus fortalezas como los desafíos que enfrenta esta propuesta educativa.

Creado en 2009, el CIO funciona como un primer año común para distintas carreras y se configura como una “innovación educativa desde su concepción”, permitiendo a estudiantes iniciar su formación en su lugar de origen y continuar luego en Montevideo. Su diseño flexible y multidisciplinario busca no solo facilitar el acceso, sino también orientar vocacionalmente a quienes aún no han definido su trayectoria académica. En este marco, los CIOs fueron organizados por áreas de conocimiento, en el caso del CURE, se diseñaron dos propuestas específicas: una vinculada al área social y otra al área científico-tecnológica.

Un espacio que facilita la transición entre la educación media y la universidad

El estudio, basado en entrevistas y análisis cualitativo de trayectorias estudiantiles entre 2015 y 2023, destaca que el CIO es percibido “como un entorno que facilita la transición entre la educación media y la universidad”. “Es un ambiente más cercano, más humano”, surge de los relatos, donde se valoran especialmente los grupos reducidos, la cercanía con docentes y la posibilidad de una adaptación gradual.

Uno de los aspectos más valorados por las y los estudiantes es el vínculo con el cuerpo docente. La investigación señala que las relaciones horizontales, el acompañamiento personalizado y el reconocimiento individual generan un entorno de confianza que favorece el aprendizaje y la permanencia en el sistema educativo.

En este contexto, el CIO se configura como un espacio de socialización universitaria. La generación de grupos de estudio, vínculos entre pares y redes de apoyo no solo impacta en el rendimiento académico, sino también en el bienestar emocional y en la construcción de un sentido de pertenencia a la institución.

Sin embargo, el estudio también identifica tensiones en el pasaje hacia las facultades en Montevideo. El cambio hacia entornos más masivos, con menor cercanía docente y mayor exigencia académica, genera en muchos casos sensaciones de anonimato, desorientación y sobrecarga. A esto se suman dificultades en la articulación curricular y en la validación de créditos entre el CIO y las carreras de destino.

En la misma línea, la investigación advierte sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de acompañamiento y mejorar la articulación entre el primer año en el interior y la continuidad en la capital. El desafío no es solo el acceso, sino también garantizar trayectorias educativas sostenidas, según plantea el trabajo.

Pese a estas tensiones, el CIO es valorado como una innovación pedagógica significativa. Su aporte resulta especialmente relevante para estudiantes del interior y de contextos diversos, al permitir compatibilizar estudio, trabajo y vida familiar, y al ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior.

En un contexto donde la inclusión educativa es un eje central de las políticas universitarias, el CIO se posiciona como una herramienta determinante para repensar la universidad desde una perspectiva más equitativa, territorial y centrada en las trayectorias reales del estudiantado.

El trabajo titulado «Ciclo Inicial Optativo: tránsitos hacia la innovación pedagógica y la continuidad educativa. Experiencias y vivencias del estudiantado de la región Este del Uruguay”, forma parte de una publicación académica internacional, resultado de su presentación en el IV Congreso Internacional Innovación Docente, Educación y Transferencia del Conocimiento, y fue editado por la editorial Dykinson, reconocida en rankings científicos como SPI-CSIC.