El CURE impulsa la alfabetización en inteligencia artificial para docentes, funcionarios y estudiantes

El pasado viernes 10 de julio, en el CURE, sede Rocha, se desarrolló una jornada de talleres sobre inteligencia artificial dirigida a docentes, funcionariado TAS, estudiantes y público en general.

La propuesta fue realizada en el marco de los seminarios académicos semanales del Departamento en Modelización Estadística de Datos e Inteligencia Artificial (MEDIA) del Centro Universitario Regional del Este (CURE), acompañada de una iniciativa impulsada por el Claustro del CURE, con el objetivo de generar un espacio de intercambio sobre las posibilidades, desafíos, usos de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo y su desarrollo.

El magíster en Ciencias de Datos, profesor de Informática y coordinador de Proyectos en Pensamiento Computacional e Inteligencia Artificial en Ceibal, Enzo Sguillaro, estuvo a cargo de los talleres que se dividieron en dos partes.

En una primera instancia, dirigida a docentes y funcionariado TAS, que contó con una participación de más de 50 personas provenientes del CURE, Educación Media y UTU, se abordaron tres ejes principales: introducción a la IA, cómo funciona y el uso práctico de herramientas, con énfasis en NotebookLM y Gemini. Mientras que, la segunda parte, dirigida a estudiantes de educación terciaria y Educación Media, se centró en la alfabetización en IA, el uso crítico de estas tecnologías y casos de aplicación para apoyar los procesos de estudio mediante NotebookLM y herramientas de Gemini.

Enzo Sguillaro y Angel Segura (director académico del MEDIA)
«Hay que adaptarla, cuestionarla y ser consicentes de los sesgos: el límite somos nosotros”

En cuanto a las mayores inquitudes que surgieron a lo largo de la jornada en torno a la IA, Sguillaro remarcó que «la principal preocupación fue la sustitución de tareas”. “Nosotros insistimos en no delegar tareas cognitivas importantes, sino pensar de qué manera la inteligencia artificial nos puede potenciar y complementar en el rol que tengamos», añadió. «El balance es muy positivo”, valoró sobre la instancia. “La participación fue de gente muy predispuesta a aprender y, sobre todo, a reflexionar sobre el uso y las prácticas. Creo que ese era el objetivo que teníamos”, expresó.

Respecto al concepto de alfabetización en inteligencia artificial, realizó énfasis en “tres dimensiones”: “entender qué es la inteligencia artificial, cómo funciona y cómo usarla”. “Eso incluye saber cuándo usarla, cuándo no hacerlo y cuáles son las implicancias éticas de su utilización. Está el rol humano cuando preguntamos y también cuando recibimos una respuesta. 

Hay que adaptarla, cuestionarla y ser conscientes de que estas herramientas tienen sesgos. El límite somos nosotros», sostuvo.

Durante los talleres se trabajó con herramientas como NotebookLM y Gemini, sobre la primera Sguillaro indicó que “permite trabajar en un entorno seguro con información que nosotros mismos cargamos y generar recursos en múltiples formatos”, en tanto Gemini “ofrece herramientas que acompañan los procesos de aprendizaje y estudio”, acotó.

«Estas herramientas siempre responden, pero no siempre tienen razón”, explicó. “Los estudiantes tienen que entender que si delegan su proceso de aprendizaje o su autoría, en realidad se están perjudicando a sí mismos como futuros profesionales», enfatizó el coordinador de Proyectos en Pensamiento Computacional e IA en Ceibal. En ese sentido, afirmó que “la inteligencia artificial ofrece un enorme potencial para analizar datos, generar recursos educativos y reducir barreras de acceso al conocimiento. Pero también exige verificar la información y comprender de dónde provienen las respuestas».

Por último, en relación al trabajo de Ceibal en todo el territorio nacional, Sguillaro mencionó que se apunta a “llegar a instituciones de todo el Uruguay y aprender también de las comunidades. Es un proceso de ida y vuelta: nosotros compartimos herramientas, pero también nos llevamos necesidades y experiencias que mejoran nuestro propio trabajo». 

“En Ceibal se viene trabajando con inteligencia artificial hace siete u ocho años, primero más orientado al análisis de datos y ahora, con las IA generativas, mucho más”. “Tenemos la suerte de poder trabajarlo con estudiantes chicos”, en ese sentido “nuestro programa es pionero, construyendo modelos de aprendizaje automático y problematizando su uso y sus respuestas”, destacó. “Creo que ofrece el potencial para instituciones como el CURE de procesar datos, acceder a datos nuevos, construir datos propios”, para así poder “procesar y analizar datos de forma rápida”.

Por otra parte, “también de incorporar, sobre todo en los procesos de enseñanza, asistencias que permitan generar recursos y acompañar los procesos de los estudiantes”. A su vez, entendió que «es un peligro» y “hay que estar constantemente verificando” información, ya que existe «toda una mercantilización de estas herramientas». Sin embargo, «reducir barreras, acceder a más información, poder analizar nuestros datos de mejores formas» constituye «un buen potencial para esta comunidad como para cualquier otra comunidad educativa».