El encuentro, que contó con un muy buen marco de público y permitió el intercambio entre las y los participantes, comenzó con la intervención de Paula Laporta, integrante del comité organizador que dio la bienvenida y presentó la jornada. El comité estuvo integrado además por Florencia Bartoglio, Romina Trinchin, Lucía España, Angel Segura y Victoria Monti.
Laporta mencionó que, a lo largo de la jornada, abordarían temáticas vinculadas a las funciones y procesos ecosistémicos, los océanos y climas, la gobernanza, la sociedad y la calificación espacial marina, así como la economía oceánica. Para luego continuar con un formato de taller, con “la idea de que el trabajo sea un insumo importante para la publicación colectiva”, así como el “estado de conocimiento del maritorio y del territorio uruguayo”.
“También nos permite identificar las fortalezas, vacíos, preguntas de investigación y que podamos avanzar en ese sentido. Principalmente a preguntar, a plantear, a comentar, a participar, siempre cuidando el espacio y manteniéndolo libre de violencia, abuso y discriminación”, expresó.
Luego, tomó la palabra el director regional del Centro Universitario Regional del Este (CURE), Joaquín Marqués, quien en nombre del CURE dio la bienvenida y agradeció a todas las personas presentes.
“Estamos celebrando la consolidación año a año, paso a paso, de lo que es una institucionalidad que se ha generado a nivel de la actividad universitaria general, o sea, en base a institutos de investigación, pero que estamos contribuyendo con el desarrollo de la actividad universitaria en su conjunto, la enseñanza, la investigación, la extensión”, sostuvo.
Destacó que esta instancia es parte de “un proceso de construcción institucional que está atendiendo a una de las preocupaciones y necesidades más relevantes que podemos vivir en los momentos actuales en el sur del país, que es no solo mirar el territorio, sino, como decía Paula, el maritorio”. “Bienvenidos a su casa”, finalizó Marqués.
Más tarde, Angel Segura, director del Instituto de Ciencias Oceánicas (ICO) de la Universidad de la República (Udelar), constituido en 2025, recordó una jornada en 2018 sobre el mar y la costa donde todo comenzó. “¿Se acuerdan? Fue un vecino que le llevó a Tabaré Vázquez, en un Consejo de Ministros en Lavalleja, un documento que decía que Uruguay tenía que investigar en el mar”, rememoró.
“Y ante eso, enseguida se tomó la propuesta de la Universidad de decir: ‘Bueno, hagamos que eso sea posible ‘. Así se generó, se identificaron fortalezas, identidades y vacíos. Uno de ellos era que no había una formación específica en ciencias del mar en Uruguay y que faltaba coherencia e integración entre los diferentes investigadores que estaban dispersos en varios servicios”, repasó Segura.
En 2026 se realizó el lanzamiento de la Licenciatura en Oceanografía que permitió comenzar el primer año de formación en el CURE y la Facultad de Ciencias (Fcien), si bien la carrera se inaugurará en 2027.
Resaltó que se trabajó a “un ritmo vertiginoso”. “Creo que todos los que estamos acá nos damos cuenta del enorme trabajo que se hizo por empezar a hacer andar esta máquina, que era grande para la Universidad”, valoró. Actualmente “hay 90 docentes, investigadoras e investigadores en el instituto”, sin contar estudiantes de grado “que superan la centena”.
“Y hoy en día, les puedo decir que tenemos dos equipos que no estaban en el país y que nos levantan un escalón en las capacidades de investigación analíticas. Pero todo esto fue un proceso de trabajo gigante, que llevó a muchas personas del instituto a colaborar, a priorizar, a discutir, a intercambiar, y a poner orden porque los recursos son finitos”, agregó.
Asimismo, mencionó que el ICO “ha impulsado activamente la generación de redes de colaboración, y a distintos niveles”. En Uruguay, dentro de la propia Udelar, “pero también con Argentina y Brasil”. “Ya se presentaron propuestas trinacionales para hacer un sistema de monitoreo, porque se está tratando un pedacito de los argentinos y brasileños, y es fundamental sumarnos”, remarcó.
Por último, Segura aclaró que “el instituto no vino para hacer lo mismo que ya venimos haciendo”. “El instituto tiene que ser capaz de cuestionar lo que pasa, y tiene que ser un espacio que nos permita pensar y reflexionar de manera crítica. Y eso requiere generar un lenguaje común, y eso requiere entendernos”, insistió.
Por otra parte, Omar Defeo, director del ICO, en consonancia con Segura, manifestó que el instituto “busca algo diferente, una mirada integral que trascienda más de lo mismo”. “No podemos seguir haciendo más de lo mismo y ese es un reto muy importante. Entonces, esa mirada integrada pasa por un trabajo multidisciplinario generando conocimiento emergente e interdisciplinario”, acotó.
Aseguró que una de las propuestas en Montevideo es poder reforzar parte del campus Luisi Janicki, el antiguo Hospital de Veterinaria, allí “nos darían las instalaciones con laboratorios secos y húmedos, salas de clase y cubículos”, adelantó.
Sobre la necesidad de acercar el conocimiento científico a la sociedad, Defeo señaló que apuntan a “llegar a un relacionamiento con el medio que nos permita a nosotros superar lo que es la línea científica, superar lo que es la transmisión de conocimiento en papers”, ya que “creemos que es un proyecto muy importante de sistematizar, de sintetizar y de proyectar”.
En relación con la elaboración de un documento colectivo de la ciencia del mar en Uruguay, explicó que “es un reto”, si bien “estamos capacitados para poder desarrollarlo y esta puede ser una de las tantas ventanas para consolidar el instituto y transmitir a la sociedad nuestros conocimientos y nuestro legado”, sostuvo.
En ese sentido, sostuvo que “por primera vez en ciencias del mar se va a producir un documento por 90 investigadores que tratemos de poner al día, tanto en fortaleza como en debilidades, lo que es la ciencia del mar en los últimos años”, concluyó Defeo.
A continuación, las actividades continuaron con la presentación de los avances en el estado del conocimiento en ciencias oceánicas, seguida de un espacio destinado a abordar la metodología para el intercambio académico. Luego del almuerzo, se desarrolló una instancia de discusión en torno a los principales ejes temáticos, promoviendo el intercambio de aportes y perspectivas entre las y los participantes. Finalmente, la jornada culminó con una instancia de síntesis y cierre, en la que se recogieron los principales aspectos abordados y las conclusiones surgidas durante el encuentro.
























